Que no
hay que hacerlo. Cada uno es cada uno y su vida es suya. La gente (la gente es
lo peor pero ese es otro tema, no me líen) puede que te acompañe, o no, pero no
son tu. Cada uno tiene que buscar su camino y aprender sobre la marcha, es una
putada, pero es así.
No hace
falta que nadie apoye siempre tus decisiones, ni la gente que está en tu vida,
ni nadie; no se trata de justificarse, se trata de crearse y respetarse a uno
mismo.
Habría
que cultivar la capacidad, que algunas personas tienen, de mandar a hace
puñetas a alguien con todo respeto y que se vaya tan contento a hacerlas, o no.
La gente (la gente es lo peor, ya lo he dicho) te va a juzgar, es algo
inevitable, como Tanos, lo que sí es evitable es que te afecte.
Sé que
suena egoísta pero hacer de las propias necesidades una prioridad máxima es una
elección correcta; y no solo por aquello de que uno debe estar bien para poder
ayudar. Si no somos fieles a nosotros mismos nadie lo será.
Somos
perfectibles, mejorables. Nadie nace sabiendo, se aprende sobre la marcha y
generalmente tarde. He hecho cosas que no aprobaría ahora, pero soy el que soy
(esto no es mío, lo he leído en algún sitio) por las cosas que he hecho o
dejado de hacer. Todos(al menos la mayoría) hemos sido humanos, jóvenes
(delgados y con pelo) e imprudentes, no pidamos perdón y perdonémonos por ello.
No
sabemos de lo que somos capaces hasta que la vida no nos obliga a ello, nos
lleva por caminos que no recorreríamos si dependiera de nosotros. Hay que
disfrutar la vida estemos donde estemos, seguir haciéndolo lo mejor que podamos
y no forzando lo que no parece estar destinado a encajar en nuestra vida.
Cuando tenga que ser será, mientras seguimos en nuestro camino, aprendiendo y
creciendo.
Seguimo con la tontería del verano, antaño eran rubias...

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