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miércoles, 26 de enero de 2011

ARTISTA

(post de papi babeando, es lo que toca…)


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En el ambiente taurino cuando un torero es muy bueno es una figura del toreo. En el fútbol dirían que es un crack (aunque casi nadie de donde viene esto). En el extremo sur de la piel de toro dicen que tiene arte, mucho arte. Hay gente que tiene ese arte, ese don, esa habilidad, aparentemente natural, para salir airoso de situaciones en las que el resto de los humanos nos las vemos y nos las deseamos.


Yo conozco a uno, lleva mi sangre, cuento la anécdota.


El viernes pasado cuando aterricé en mi ex casa a recoger al retoño babilónico benjamín, la madre del citado me narró los hechos que paso a relatar.


Imaginemos la escena, placida tarde de jueves, babilónico benjamín jugando en la “play”, madre de la criatura, que tiene una boda el sábado, en pleno proceso de pruebas de indumentarias. Madre que reclama una opinión masculina y llama al niño, que acude presto (bueno, presto no, que tranquilo es un rato) al dormitorio materno.




  • MC (Madre de la Criatura): mamá tiene una boda mañana y quiere ir guapa y necesito que me digas con que complemento me sienta mejor el vestido, que me des tu opinión.



  • RBB (Retoño Babilónico Benjamín): vale.



  • MC: Voy a probármelos y me das tu opinión.



  • RBB: vale.


Mientras el tierno infante, ocho primaveras, espera paciente apoyando la espalda en el quicio de la puerta la madre se prueba su primer complemento, una flor. El niño asiente con la cabeza y no dice nada; la madre se desprende de la flor y se coloca el otro complemento, un cinturón, el vestido es el mismo.


Mamá, girándose al pequeño lanza “la pregunta”;




  • MC: ¿Con cuál voy mejor?¿Cual me pongo? ¿La flor o el cinturón?


Me permito interrumpir un momento la narración, para apuntar al público femenino que la mayoría de los hombres preferimos enfrentarnos a una banda de skin-heads borrachos de whisky marca hacendado antes que a esta pregunta, ya que las probabilidades de salir bien del asunto son mucho mayores con los cabezas rapadas. Un hombre se siente frente a esta situación como recibiendo a un “vitorino” a puerta gayola, o eres muy, muy torero o hay percance fijo, y “muy toreros” hay muy pocos.


Sigo, que me enrollo.




  • RBB: pues….con la flor estas elegante y con el cinturón estilosa.(sic)



  • MC: (más ancha que larga y saliendo de su asombro) ¿Y tu como ves mejor que vaya mamá mañana a la boda? (no tiene peligro esta mujer ni ná..ejem..)



  • RBB: (levantando ligeramente la ceja) “elegante”.


Y completada la faena, abandonó la plaza, sin darse un pijo importancia, volviendo a su territorio, a coger el mando y dirigir a Son Goku a la batalla.


Hay que tener arte, mucho arte para, con ocho años, torear esa pregunta, lo de dar estos dos pases de muleta con la mano izquierda, que ya quisiera Curro Romero, ¡ y a su madre ¡ (que sabré yo ejem..). Si llega a rematar la faena con un beso sale a hombros por la puerta del príncipe, y a su mater amantísima la ingresan “infartá” de puro gusto.


Como bien me decía la elegante progenitora, todavía derretida de orgullo materno, cuando me contaba el sucedido “…no va a tener peligro ni ná con las mujeres este de mayor…”.


Y de pequeño, digo yo.

martes, 14 de diciembre de 2010

High way to hell (Legendary)

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Living easy, livin' free….


Season ticket, on a one - way ride


Ah no, que ya no, me explico, esta noche, hace un rato se ha producido ese momento mágico, esa conexión de hombre a hombre, aunque fuéramos padre-hijo.


Momento provocado por la tontería mas gorda, retoño primogénito a la acústica (si le llego a comprar la eléctrica lo hubiéramos petao) y babilonio padre al micro, emulando, casi epatando a los mismísimos AC/DC.


Joder, he volado 30 años atrás, casi hasta me crece el pelo otra vez, casi el espejo me devolvía con mis levi´s (etiqueta naranja, que papá era maestro y éramos cuatro) mis John Smith y mi camiseta negra.


El señor no me ha llamado por el camino de la música, pero lo hemos pasado genial, babilonio asesinando la letra con ingles amurcianado, retoño primogénito destrozando las cuerdas nuevas de la acústica y el perro de la vecina jugándose la vida que me tiene jartito con los ladridos.


Pena que el zagalico es muy joven y yo soy un padre coñazo responsable, si no, esta noche hubieran tenido que guardarse las niñas, las madres y algunas abuelas…..habríamos salido a quemar no la ciudad, todo el levante, a tirarnos unas copas y bebernos unas rubias (¿o era al revés? que hace ya tanto…), hubiera sido, legendario.